Desde Green Wash queremos hacernos eco de la reciente nota de prensa publicada por ANCELAVE (Asociación Nacional de Centros de Lavado Ecológico) en su página web sobre las empresas fraudulentas que usan el sello de ECOLÓGICAS Y NO LO SON. Es una denuncia necesaria, la cual compartimos:

ESTE ES EL TEXTO ÍNTEGRO DE LA NOTA DE PRENSA:

En 2008 fundamos la Asociación Nacional de Centros de Lavado Ecológico (ANCELAVE) con el objetivo de agrupar a las empresas que verdaderamente emplean métodos ecológicos en la limpieza de vehículos. Desde entonces luchamos incesantemente por que se reconozca y se regule a las empresas del sector comprometidas con el medioambiente. En nuestro afán por lograrlo, hemos acudido a lo largo de los años, en numerosas ocasiones ya, a Administraciones y Gobiernos de distinto signo, sin obtener resultados hasta la fecha.

No obstante, no cejamos en la defensa de nuestros intereses y valores, en continuar alzando peticiones a distintas instancias para que se impulse un proyecto de ley que regule el sector del lavado ecológico de vehículos y que ponga en valor a las empresas realmente ecológicas. A tal fin, resulta indispensable que sea nuestro sector el que haga públicas las prácticas fraudulentas de numerosas empresas de lavado. Debemos exponer a todos los usuarios de nuestros servicios sostenibles y comprometidos con el medioambiente lo que nos supone la competencia desleal que sufrimos por parte de estas empresas de lavado —que no ecológicas—, aunque falazmente se autoproclamen como tales.

Tal como nos han solicitado muchas empresas y particulares, en esta nota informativa, que es a la vez una denuncia necesaria, vamos a poner, negro sobre blanco, cuáles son los sistemas de lavado que pueden considerarse ecológicos.

Por definición, solo pueden denominarse sistemas de lavado ecológico aquellos que ofrecen los centros de lavado que tienen un compromiso demostrable con el ahorro de agua y el consumo de energía medido por parámetros sostenibles. Es decir, aquellos centros de lavado que abogan por la minimización del consumo de agua y la optimización del consumo energético. O dicho de otro modo, que apuestan por la maximización del ahorro en recursos.

Lo primero que hay que dejar bien claro es que resulta imposible lavar un vehículo sin agua. Sin embargo, hay empresas que en sus eslóganes publicitan «LAVAMOS SU COCHE SIN AGUA». Esto es absolutamente imposible, y, por lo tanto, afirmarlo es engañoso. En breve, desde ANCELAVE vamos a emprender acciones informativas, de concienciación y denuncia para que este tipo de publicidad fraudulenta se persiga y desaparezca.

Otros muchos centros de lavado se publicitan como «ECOLÓGICOS» sin serlo en realidad, ya que emplean métodos de lavado tradicionales: usan mangueras o hidrolimpiadoras que consumen grandes cantidades de agua. O dicho de otro modo, maximizan el gasto de recursos. Por tanto, muchos de estos centros de lavado que se proclaman «ecológicos» son medioambientalmente insostenibles.

Hay varias cuestiones que desde ANCELAVE consideramos imprescindibles para poder certificar que un centro es ecológico. Procedemos a enumerar los requisitos indispensables:

  1. Ahorro de agua: menos de 5 litros por vehículo. Debemos hacer constar que los centros de lavado a mano con hidrolimpiadoras consumen hasta 180 litros de agua por servicio; los túneles de lavado, una media de 120 litros; y los servicios de autolavado, unos 60 litros. Todos ellos, además, vierten un gran volumen de aguas contaminadas. En cambio, las tecnologías desarrolladas por los asociados de ANCELAVE solo requieren 4 litros de agua por vehículo y evitan el vertido de residuos contaminantes empleando productos 100 % biodegradables.
  2. Ahorro energético: para ello se requiere hacer uso de equipos que no necesiten energía eléctrica o que empleen sistemas reductores del consumo de dicha energía. Volvemos a la minimización de recursos para definirse como sostenible. Sirvan como ejemplo los aspiradores con potencia de succión de tres motores que logran idéntico rendimiento con solo dos motores.
  3. No derramar productos contaminantes a la red de saneamiento, o, en su caso, utilizar separadores de hidrocarburo para filtrar los residuos que dejan los vehículos durante el proceso de lavado.
  4. Uso de productos biodegradables, o al menos que se ajusten a la última norma europea sobre productos químicos legalmente autorizados, y que carezcan de componentes prohibidos.
  5. Creación de puestos de trabajo, con personal debidamente formado y contratado según convenio.
  6. Fiscalidad y documentación legitimada: los centros de lavado tienen que disponer de sistemas administrativos capaces de proporcionar a sus clientes órdenes de servicio y facturas legales que sean declaradas a la Agencia Tributaria.

Solo con el cumplimiento de todos y cada uno de los anteriores requisitos se puede certificar que un centro de lavado sea «ECOLÓGICO» y, en consecuencia, que quede autorizado para usar dicha denominación y publicitarse como tal sin incurrir en fraude.

Con este escrito queremos concienciar a los usuarios de automóviles para que reconozcan y premien con su confianza a las empresas de lavado legal, ética y socialmente responsables. No se puede mirar para otro lado, es momento de reivindicar las buenas prácticas y el compromiso con la sostenibilidad, y ello implica, por extensión, rechazar las prácticas espurias de los que están al borde de la legalidad o directamente instalados en la mentira.

POR UN DESARROLLO SOSTENIBLE

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